sábado, 25 de enero de 2014

Zona tóxica

Siempre quise tener un programa de radio, lo recuerdo incluso antes de elegir una carrera como Ciencias de la Comunicación, es más, ese deseo no tuvo absolutamente nada que ver con mi elección. La música, mi música era un regalo que deseaba compartir, difundir. Evidentemente el metal extremo no es lo que sonaría normalmente en el dial, por lo que me resigné a una radio por internet.

Luego de unas cuantas decepciones (los servidores cuestan, mi pc no aguanta micrófonos) parecía haber surgido la oportunidad en un curso de radio como conductor de un programa, medio juvenil, medio pastrulo. Considero esa experiencia como una de las más terribles de mi vida. Mandé al carajo mi proyecto y odié la radio. Sacamos excelentes calificaciones, mi grupo y yo, sin embargo lo hice horrible. Debieron jalarme por ser tan malo.

En fin, no soy un entertainer y no aspiro ni aspiraré jamás a serlo. Nunca me consideré divertido por más gente que me lo diga (cara a cara por supuesto, por radio no). Me considero un apasionado de la música, la que me gusta, y un amargado freak en cuanto a géneros musicales, álbumes y todo ese rollo. Es lo único que tengo para dar en la radio.

Eso y los casi 100 GB que hay en mi PC.



Regresando al tema, entré a chambear en una radio por internet, y aprovechaba el stream para transmitir algo de metal noventero, sin embargo, era solo eso, transmitir las canciones y alternarlas con Beatles o Rod Stewart por si alguno de mis antipáticos jefes estuviera escuchando. Aunque estaba claro que así  pusiera un audio donde demuestro que Hitler sigue vivo o que los ovnis han tomado Washington nadie lo notaría.

La cosa cambió cuando, en un arrebato de facebookero agregué a mi ex-jefe (de ootra radio por internet y revista política, en este caso ) para conversar y empaparme un poco con este tema de las elecciones municipales (soy recontra politiquero, un par de botellas de pisco y verán). Fue casi una orden, lo recuerdo: 'Si quieres tienes tu programa, mándame un CD con tus cuñas y lo transmitimos, por ahora funciona así'.

La reticencia originada a causa de mis accidentados radio shows en la universidad me obligaban a dar una negativa por respuesta, sin embargo el fanatismo (o idiotez) me hicieron comprometerme. Es cierto, no sé qué pasará cuando el lunes entregue mi CD con los programas grabados, no quiero esperar nada, cuando espero al menos algo bueno en el mejor de los casos no sucede nada, en el peor, ocurren cosas que empujan al suicidio (no me culpen, estoy escuchando demasiado Joy Division).

En fin, el punto es que ahora mismo estoy preparando las piezas sonoras para este 'nuevo' proyecto, que esperemos logre despegar, diría que mis proyectos no despegan, incluyendo este blog, pero debo reconocer que nunca tuve una verdadera motivación, y creo que más vale tarde que nunca.

La música a transmitir será Hard Alternative (nombre recontra huachafo para decir metal suave o rock que intenta ser metalero) y Grunge. Es un riesgo, dudo que alguien más allá de mi jefe me escuche y tengo el presentimiento que, por más que le guste Iron Maiden, me sacará del aire a los 15 minutos de haber puesto el CD.

Aún estoy barajando el nombre del programa, entre Zona Tóxica y Ruido Sin Control, ambos van pésimos, sin embargo ya hice el banner para el primero, y el diseño gráfico no es precisamente mi pasión.